Reformas y construcciones en Vallés
Reformas integrales, rehabilitación de fachadas y trabajos de albañilería en Vallés, en La Costera, a 55 kilómetros de Valencia. Trabajamos para propietarios de casas de pueblo, segundas residencias y pequeños locales de un municipio de 148 habitantes, con desplazamiento planificado y obra ordenada de principio a fin.
Empresa de reformas en Vallés
Vallés es uno de los municipios más pequeños de La Costera: 148 habitantes y el puesto 18 de los 19 que forman la comarca. Eso marca el tipo de encargo que nos llega desde aquí. No hay bloques con comunidad de propietarios ni promociones nuevas que reformar en serie; lo que se plantea es la vivienda de una familia, muchas veces una casa heredada que lleva años cerrada o que solo se usa en verano y que se quiere volver a habitar entera. Por eso buena parte de lo que hacemos en el 46812 son reformas integrales y no intervenciones sueltas.
La segunda cosa que condiciona la obra es dónde está el pueblo. Vallés queda a 30 kilómetros del mar, así que no hay salitre atacando la carpintería exterior ni los herrajes, un problema serio en la costa que aquí sencillamente no aparece. A cambio, en el interior de La Costera manda la humedad que sube del terreno y el agua de las lluvias fuertes de otoño. En construcción tradicional de pueblo lo habitual es encontrar muros de carga apoyados sin lámina que corte la capilaridad, y ahí no vale con picar y volver a enlucir: si no se trata la causa, la mancha vuelve en el primer invierno.
El tercer condicionante es la distancia a la capital: 55 kilómetros. No es una obra a la que se pase cinco minutos a media mañana, y trabajar así obliga a organizarse de otra manera. Se agrupan las visitas, se cierran decisiones antes de empezar y se lleva el material medido de una vez en lugar de ir reponiendo. En obra eso se nota en el ritmo: menos días parados esperando a que llegue algo y un calendario que el propietario puede seguir sin tener que llamar cada semana.

Lo que de verdad se pide en una casa de Vallés
Cocinas y baños en casas que se quedaron cortas
Es el encargo más repetido en un municipio de esta escala. La vivienda funciona, pero tiene un solo baño, sin ventilación mecánica, y una cocina con instalación antigua donde no cabe un lavavajillas. Al abrir suele aparecer lo previsible en construcción de otra época: bajantes de fibrocemento, tubería de hierro y ausencia de tomas de tierra en los puntos húmedos. En una reforma de cocina y baño renovamos la instalación completa hasta el cuadro, no solo el tramo visible; cambiar los azulejos dejando la fontanería vieja detrás es lo único que no tiene arreglo después.
Fachada y cubierta: lo que protege todo lo demás
En Vallés, a 30 kilómetros del mar, el enemigo no es el salitre sino el agua: la que entra por cubierta en los temporales de otoño y la que sube del terreno por los muros. Antes de tocar nada por dentro conviene resolver el exterior, porque una reforma interior bajo una cubierta que filtra dura dos inviernos. Trabajamos la rehabilitación de fachadas saneando el revestimiento hasta encontrar soporte firme y reponiendo con morteros transpirables, que en muro tradicional permiten que la humedad salga en lugar de quedar atrapada bajo una capa impermeable.
En cubiertas y terrazas aplicamos impermeabilizaciones con atención a los puntos donde de verdad falla: encuentros con petos, pasos de chimenea y desagües. La lámina rara vez rompe en el centro del paño; rompe en el remate, y ahí es donde hay que gastar el tiempo.
Suelos, tabiques y una planta baja que vuelve a servir
Cuando una casa de pueblo se recupera, casi siempre se replantea la planta baja: unificar estancias pequeñas, ganar luz al fondo o convertir un espacio que antes era almacén en habitación. Lo hacemos con tabiquería seca en placa cuando no hay función estructural, porque pesa menos sobre forjados antiguos y permite pasar instalaciones sin abrir rozas en muros de carga. Después va la instalación de suelos, y ahí el paso que no se ve es el importante: comprobar la planeidad del soporte y, si hay humedad ascendente, resolverla antes de pavimentar. Un suelo nuevo colocado sobre una solera húmeda se levanta solo, y entonces hay que pagar dos veces el mismo trabajo.

Cómo trabajamos antes y durante la obra
En Vallés el método está condicionado por una cosa muy concreta: los 55 kilómetros que separan el pueblo de Valencia. No podemos permitirnos improvisar sobre la marcha, así que casi todo el trabajo de decisión se hace antes de tocar nada. Así ordenamos una obra aquí:
- Visita técnica única y completa. Medimos toda la vivienda, no solo la zona a reformar, y comprobamos cuadro eléctrico, acometidas, estado de cubierta y arranque de muros.
- Presupuesto detallado por partidas, con mediciones reales, para que usted vea qué se lleva cada capítulo antes de firmar.
- Cierre previo de materiales y acabados: pavimento, alicatado, sanitarios y carpintería elegidos antes del primer día de obra.
- Comprobación de accesos. En un casco de este tamaño lo normal es que no entre un camión grande, así que planificamos descargas con vehículo pequeño y un punto de acopio dentro de la propia casa.
- Ejecución en jornadas completas, con el gremio correspondiente concentrado en días seguidos en lugar de venir a ratos.
- Parte de avance con fotografías en cada hito, pensado para propietarios que no viven en el pueblo.
- Repaso final y limpieza antes de entregar, con la vía pública despejada.
Ese orden no es burocracia: es lo que evita que una espera de material se convierta en tres días de obra parada. En una vivienda unifamiliar, que es lo habitual en un municipio de 148 habitantes, se puede trabajar con la casa vacía y avanzar rápido, siempre que las decisiones estén tomadas. Cuando el propietario sigue viviendo dentro, sectorizamos por plantas o por zonas para que siempre queden un baño y una cocina en uso.
El calendario también se plantea distinto que en la ciudad. Como la obra está a 55 kilómetros, el pedido de material se hace con más antelación y se descarga completo, y los gremios que dependen unos de otros —fontanería y electricidad antes de alicatar, alicatado antes de sanitarios— se encadenan con fechas cerradas desde el principio. Si algo se retrasa, se le avisa con el parte de avance y se recoloca el resto del calendario, no se deja la casa abierta a la espera.
Servicios relacionados
En Vallés ejecutamos reformas integrales de vivienda, renovación de cocinas y baños, instalación de suelos, rehabilitación de fachadas, impermeabilización de cubiertas y terrazas, y tabiques y techos de placa de yeso laminado.
Servicios principales
- Reforma completa de vivienda
- Cocina y baño nuevos
- Colocación de pavimentos
- Fachadas y revestimientos exteriores
- Tratamiento de humedades y cubiertas
- Tabiquería y falsos techos en placa
Zonas cercanas
- Reformas en Cerdà (a 1 km)
- Reformas en La Granja de la Costera (a 2 km)
- Reformas en La Llosa de Ranes (a 2 km)
- Reformas en Rotglà i Corberà (a 3 km)
Puede consultar el resto de municipios de La Costera y de la provincia en nuestra página de zonas de trabajo.
Reformas cerca de Vallés
Vallés está rodeado de municipios de La Costera que quedan literalmente al lado: Cerdà a 1 kilómetro, La Granja de la Costera y La Llosa de Ranes a 2, y Rotglà i Corberà a 3. Esa proximidad es útil de forma muy práctica: cuando tenemos obra abierta en Vallés podemos atender una visita o un remate en cualquiera de ellos el mismo día, sin que el desplazamiento desde Valencia se duplique.
Trabajar en un municipio de 148 habitantes también cambia el trato con el entorno. Aquí no se avisa a una administración de fincas ni se pide permiso a una comunidad: se habla directamente con los vecinos de al lado, que van a convivir con el ruido, con el andamio y con el contenedor durante semanas. Por eso acordamos de antemano dónde se coloca el contenedor, en qué horario se hace lo ruidoso y cómo se deja la vía pública cada tarde. En un pueblo pequeño, una obra mal gestionada por fuera se nota mucho más que en una ciudad, y esa es una parte del trabajo que asumimos nosotros y no el propietario.
Estar en el puesto 18 de los 19 municipios de La Costera tiene una consecuencia práctica más: aquí no hay almacén de materiales a la vuelta de la esquina ni un gremio disponible para venir esa misma tarde. Todo lo que se necesita en una casa del 46812 se lleva desde fuera, así que el acopio se calcula con margen y se dejan previstos los remates —perfilería, sellados, piezas especiales de alicatado— que en la ciudad se resolverían con un viaje rápido y aquí supondrían un día perdido.
Presupuesto de reforma en Vallés
Para dar un precio que luego se sostenga hace falta ver la casa. En Vallés eso significa una visita concertada, y como el desplazamiento desde Valencia es de 55 kilómetros la aprovechamos al máximo: medimos toda la vivienda aunque solo se vaya a reformar una parte, revisamos cuadro eléctrico, acometidas de agua, estado de la cubierta y arranque de los muros, y hacemos fotografías de lo que después habrá que justificar en el presupuesto. Con eso se puede escribir un documento con cantidades reales en lugar de una estimación redonda.
El presupuesto sale separado por partidas: derribos y retirada de escombro, albañilería, fontanería, electricidad, revestimientos, carpintería, pintura y limpieza final. Cada partida lleva su medición y su precio unitario, no un importe global. Lo hacemos así por dos motivos. El primero es que usted pueda decidir con criterio qué entra ahora y qué se deja para más adelante, algo habitual cuando se rehabilita una casa heredada por fases. El segundo es que, si durante la obra aparece algo que no estaba a la vista, se ve exactamente qué partida se mueve y cuánto, sin discusión sobre el total.
En una casa de pueblo de Vallés hay tres cosas que conviene mirar antes de cerrar cifras, porque son las que suelen mover el presupuesto: el estado real de la cubierta, si el muro tiene humedad ascendente y en qué situación está la instalación eléctrica. Las tres se comprueban en la visita y, cuando no se pueden ver del todo sin picar, se dejan escritas como partida con su medición prevista, para que después no aparezcan como sorpresa.
También se detalla aparte lo que depende del municipio y no de nosotros: tasas, licencia o declaración responsable y gestión de residuos. Son costes del propietario y conviene tenerlos claros desde el principio, no descubrirlos a mitad de obra. Si quiere que pasemos a ver la casa, llámenos al 603 016 101 o escríbanos por WhatsApp a ese mismo número; con unas fotos previas y la dirección en Vallés podemos orientarle antes incluso de la visita.
Preguntas frecuentes sobre reformas en Vallés
¿Trabajan en un municipio tan pequeño como Vallés o solo aceptan obras grandes?
¿Me cobran aparte el desplazamiento desde Valencia hasta Vallés?
La casa está cerrada y yo vivo fuera del pueblo, ¿pueden llevar la obra sin que esté presente?
A 30 kilómetros del mar, ¿hacen falta las mismas protecciones que en una casa de costa?
¿Hace falta licencia del Ayuntamiento para reformar mi casa en Vallés?
¿Puedo aprovechar que están en Vallés para que vean otra propiedad en un pueblo de al lado?
Zona de trabajo en Vallés
C&R Construcciones y Reformas Valencia presta servicio en Vallés, municipio de 148 habitantes según el INE y el número 18 por población de los 19 municipios de La Costera, a 55 km de Valencia y a 30 km del mar, código postal 46812.
Desde Vallés atendemos también sus municipios vecinos: Cerdà, a 1 km; La Granja de la Costera, a 2 km; La Llosa de Ranes, a 2 km y Rotglà i Corberà, a 3 km.
La visita técnica con medición previa se concierta en el 603 016 101, por teléfono o WhatsApp.
Cuéntanos qué necesitas hacer en Vallés
Si tiene una casa en Vallés que quiere rehabilitar, ampliar o poner a punto antes de volver a vivirla, concierte una visita en el 603 016 101 o mándenos unas fotos por WhatsApp. Vamos hasta el 46812, medimos sobre el terreno y le entregamos un presupuesto por partidas, sin compromiso.